Los de Dyson se preocupan por nosotros y para que no pasemos mucho calor este invierno han presentado en otoño su ventilador sin aspas. En realidad aunque lo venden como el primer ventilador sin aspas más bien se trata del primero sin aspas visibles gracias a un efecto tipo jet como dicen por ahí. En mi opinión se trata más de un turbocompresor con una boca de salida de gases diseñada para generar un flujo laminar que a su vez gracias a el efecto Venturi absorbe el aire del interior del tubo. Una vez más una gran descripción ha salido de mis dedos, si lo habéis entendido bien, si no aquí os pongo unas imágenes para que os hagáis a la idea.
Espero que los de Dyson no se enfaden por robarles la animación. En la parte superior podéis ver el cacharro en cuestión. El diseño es impecable aunque apuesto a que ya están trabajando en una segunda versión con un diseño aún más chulo, si no tienen ideas que me llamen que yo ya las tengo. En la imagen de debajo podéis ver una representación de cómo funciona el ventilador Dyson (reproducid el vídeo) y por qué mueve tanto aire.

Para generar un flujo así de aire tiene que mover la friolera de 20 litros por segundo. No se dónde he visto que en total genera un flujo de 270 litros por segundo a plena potencia, pero según la explicación oficial induce una corriente 10 o 20 veces mayor del volumen movido por el motor así que no anda desencaminado el cálculo. Según ellos consume mucha menos electricidad que un ventilador normal aunque no he sido capaz de encontrar los vatios que consume (al final lo encontré, consume 40W que no parece mucho para un ventilador).Si sentís curiosidad por ver las tripas al bicho visitad CrunchGear, en la última foto se ven los entresijos.
Toda esta parrafada está muy bien pero es mejor ver los vídeos (en inglés) en los que el Steve Jobs de las aspiradoras nos cuenta de dónde ha salido la idea y cómo funciona.
Cuando vi el ventilador y leí que no tenía aspas pensé que no haría ningún ruido ya que funcionaría con algún tipo de corriente iónica y que realmente sería el ventilador de futuro, silencioso y funcional a partes iguales, pero no es así. El ruido que hace a plena potencia es la única pega que tiene este juguete que cuesta unos 250€. Gracias a Mao, nuestros amigos de la china no tardarán en sacar su propia versión a un precio que como mucho será la mitad de caro. Puede que entonces veamos alguno en nuestras casas.
Si no os apetece tener un cacharro que cuesta 250€ y te hace sentir en la cabecera de un aeropuerto cada vez que tienes calor podéis probar otra solución. Si sois unos manitas y tenéis un condensador de fluzo que no sabéis para que usar por casa podéis construiros vuestro propio ventilador iónico. Es más sencillo de lo que suena.




