Al contrario que el emo de los tetrapléjicos (si queréis otro día lo discutimos 1, 2) John Kanzius luchó hasta el final por encontrar una cura a su mal, el cáncer. Iba a titular la entrada como “Tesla inventó la cura del cáncer” pero podría ser muy sensacionalista incluso para mi. La historia de hoy va de un hombre que desesperado por la situación que vivía decidió poner el práctica sus conocimientos y tratar de explotarlos para encontrar una cura al cáncer. Como podéis ver en el vídeo que pongo más adelante no lo consiguió pero dio a conocer algo a lo que hasta entonces no se le daba mucha importancia.
John era ingeniero de telecomunicación y al parecer le atraía inventar cosas. Cuando le diagnosticaron el cáncer, comenzó la quimioterapia como muchas personas pero al descubrir sus efectos llegó a la conclusión de que tenía que haber otro método más eficaz para lograr acabar con las células cancerosas sin tantos efectos secundarios. Se puso a investigar y llegó a la conclusión de que inyectándose micro partículas metálicas y sometiéndose a un campo electromagnético de alta frecuencia estas partículas, que estarían adheridas a las células cancerosas, se calentarían lo suficiente como para matar el cáncer.
El problema de esta idea era que John no disponía de la tecnología necesaria para conseguir que el oro que pretendía usar cumpliera los requisitos del experimento y además no estaba seguro de que otras partes del cuerpo no se iban a ver afectadas. Esto sumado a la necesidad de resultados inmediatos le llevó a someterse solo al campo electromagnético pensando que la frecuencia que había elegido produciría resonancia solo en las células enfermas. Nikola Tesla creía que gracias a las corrientes alternas se podían currar algunas enfermedades y que investigando lo suficiente se podría encontrar la cura a cualquier mal. Basándose en esa idea John pensaba que lograría dar con una frecuencia que matase su cáncer y tras varios experimentos pareció mejorar bastante. El problema fue que volvió a recaer y esa vez ya no pudo hacer nada por salvarse.
John no logró salvar su propia vida pero gracias a su historia la técnica que publicitó hoy recibe subvenciones y se encuentra más cerca de lograr desarrollar un tratamiento viable contra algunos tipos de tumores.
Gracias a las nanopartículas y a otros compuestos químicos hoy en día es posible hacer que algunas sustancias se adhieran a las células enfermas y dejen de lado a las sanas. Aún no es una técnica que funcione al cien por cien pero los resultados son prometedores. De esta forma se pueden liberar fármacos dentro del tumor o que solo le afecten a él o hacer que partículas metálicas se peguen a las células enfermas para luego calentarlas con la técnica que esperaba poder usar John y así matar el tumor.
Os recomiendo ver el vídeo porque es una historia curiosa. Obviamente el vídeo está en inglés aunque se entiende muy bien si habéis seguido mis consejos sobre cómo aprender inglés.





