Los publicistas con tal de lograr captar tu atención son capaces de cualquier cosa, incluso de corromper una de las pocas cosas inocentes que quedaba en este mundo. En este anuncio para Science World (o algo así) nos hacen reír y querer vomitar a la vez. La música es pegadiza y recuerda a los hermanos Benassi, la puesta en escena y las actuaciones impecables pero… la línea argumental no podía ser más perversa, juzgarlo por vosotros mismos.
Etiquetas: abuelas, anuncio, atención, publicidad




